Caso · Private Wealth
Coordinación del gobierno familiar, la propiedad empresarial y la sucesión a largo plazo
Ayudamos a una familia empresaria a convertir sus valores en un marco de propiedad y sucesión capaz de funcionar entre generaciones.
El fundador seguía ocupando una posición central, mientras la siguiente generación mantenía distintos grados de implicación y circunstancias personales.
La familia buscaba continuidad sin imponer funciones idénticas ni crear una estructura excesivamente rígida. El proyecto integró las dimensiones fiscal, jurídica y humana de la sucesión.
El reto
- Expectativas distintas entre familiares activos y no activos.
- Valor concentrado en la empresa y liquidez personal limitada.
- Residencia internacional de futuros propietarios.
- Preservar la toma de decisiones durante una transición gradual.
Nuestro enfoque
Precisión técnica al servicio del cliente.
Definir los objetivos
Conversaciones separadas permitieron establecer qué debía permanecer compartido, qué podía ser individual y qué decisiones exigían acuerdo colectivo.
Modelizar la propiedad
Comparamos donaciones directas, transmisiones escalonadas y estructuras holding atendiendo al control, la liquidez, la fiscalidad y el gobierno.
Conectar gobierno y fiscalidad
Diseñamos las reglas societarias, el consejo, las distribuciones y la sucesión para que respondieran a una misma realidad operativa.
El resultado
La familia adoptó una hoja de ruta gradual que preservaba la continuidad empresarial y otorgaba responsabilidades reales a la siguiente generación.
La estructura distinguió propiedad, gestión y gobierno familiar, aclarando futuras decisiones y evitando que la fiscalidad distorsionara los objetivos empresariales.
Una sucesión eficaz no es una transmisión en una fecha. Es una transición gobernada de propiedad, conocimiento y responsabilidad.
El enfoque Lullius



